última modificación: 18 November 1997
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LIMA, PERU, 7 - 11 SEPTEMBER 1997
DECLARACIÓN DE LIMA
NOSOTROS, ciudadanos de 93 países,
procedentes de todos los continentes, de países grandes y pequeños
en distintas etapas de desarrollo, ricos y pobres, con variadas experiencias
en el gobierno, el sector privado y la sociedad civil.
LUEGO de una discusión y
profundo debate acerca de los medios para contener la corrupción
en todas sus manifestaciones alrededor del mundo y unidos en nuestra visión
de una era de cooperación nacional e internacional en el siglo XXI,
en el cual el mal de la corrupción sea suprimido.
UNIDOS AHORA en esta Declaración
de la VIII Conferencia Internacional Anticorrupción, celebrada en
Lima, Perú, entre el 7 y el 11 de setiembre de 1997.
CONVENCIDOS de que la corrupción
- erosiona la base moral de toda la sociedad;
- viola los derechos económicos y sociales del pobre y del indefenso;
- socava la democracia;
- subvierte el imperio de la ley, que es la base de toda sociedad civilizada;
- retrasa el desarrollo; y,
- niega a la sociedad y, particularmente, a los pobres, los beneficios
de la libre y abierta competencia.
CONSIDERANDO que
- la lucha contra la corrupción es tarea de todos los miembros
de cada sociedad;
- la lucha compromete la defensa y el fortalecimiento de los valores
éticos en todas las sociedades;
- es esencial la formación de alianzas entre el gobierno, la sociedad
civil y el sector privado;
- la voluntad para entrar en dicha alianza constituye una verdadera prueba
del compromiso de cada gobierno para eliminar la corrupción;
- el papel de la sociedad civil es de especial importancia para vencer
la resistencia de aquellos interesados en mantener el status quo y
movilizar a las personas en apoyo de reformas significativas;
- debe producirse una campaña sostenida contra la corrupción
dentro del sector privado, que con el mayor proceso de privatización
y desregulación, asume un papel cada vez más importante en
actividades tradicionalmente desempeñadas por el estado;
- y que son los líderes en toda sociedad quienes señalan
el camino, conforme a la expresión "uno limpia la escalera
comenzando por la parte más alta".
HACEMOS UN LLAMADO a los gobiernos,
organismos regionales e internacionales, y a los ciudadanos de todo el
mundo para movilizar esfuerzos y energías con el fin de que se nos
unan en el logro de las siguientes acciones:
Acciones a nivel internacional y regional
- Las instituciones internacionales no sólo deben apoyar más
firmemente el papel innovador que la sociedad civil debe cumplir en el
desarrollo del buen gobierno sino que deben trabajar conjuntamente con
ellas para el logro de tal fin. De igual modo deben trabajar juntos con
el objeto de enfatizar los aspectos positivos de la globalización,
limitando los elementos negativos de la misma.
- Debe terminarse con la práctica de que los pagos hechos por
sobornos internacionales estèn sujetos a una deductibilidad de impuestos
pues con ello los paìses exportadores subvencionan activamente y
fomentan la corrupción de funcionarios en otros paìses.
- La OCDE deberá ultimar una Convención para penalizar
el soborno de funcionarios extranjeros a fines del presente año
y sus estados miembros deberán implementar dichas disposiciones
antes de que finalice el año de 1998. Consecuentemente, la OCDE
debe cumplir con un programa de seguimiento para asegurar la estricta aplicación
de la Convención, asegurando su transparencia mediante la participación
de la sociedad civil.
- Todos los estados de las Américas deberán ratificar la
Convención Interamericana contra la Corrupción (OAS) antes de la
celebración de la Cumbre de las Américas en Santiago de Chile,
en abril de 1998. Elogiamos el Tratado como un excelente ejemplo de cooperación
regional contra la corrupción a ser considerado por otras regiones.
- El Banco Mundial y el FMI (IMF)
deberán acelerar la implementación
de sus nuevas políticas anticorrupción iniciadas por su Presidente
J. Wolfensohn y su Director Gerente M. Camdessus, respectivamente, y en
particular en lo que atañe a la suspensión de prèstamos
a los gobiernos que no aborden adecuadamente el tema de la corrupción.
- La Unión Europea deberá acelerar la implementación
de sus propias políticas anticorrupción recomendadas por
la Comisión de las Comunidades Europeas en mayo de 1997; todos sus
estados miembros deberán ratificar la Convención de la Unión
Europea sobre Corrupción adoptada el 26 de mayo de 1997. Por su
lado, todos los estados miembros del Consejo de Europa deberán unirse
al grupo de trabajo multidisciplinario contra la corrupción a fin
de asegurar que la Cumbre del Consejo, a llevarse a cabo en octubre de
1997, produzca resultados concretos.
- Debe apoyarse la acción de las Naciones Unidas en la lucha contra
la corrupción y, en tal sentido, los estados deben implementar la
Declaración de las Naciones Unidas contra la Corrupción y
el Soborno y el Código de Conducta Internacional para Funcionarios
públicos . Por otro lado, los organismos financieros internacionales y
los paìses donantes deben continuar apoyando las actividades de
cooperación tècnica de las Naciones Unidas.
- La Organización Mundial de Comercio debe unirse a todos estos
esfuerzos mundiales y comenzar a considerar el serio impacto de la corrupción
en el comercio mundial.
- Todos los organismos de ayuda, bilaterales y multilaterales, conjuntamente
con sus socios para el desarrollo, deben encontrar maneras prácticas
de vencer la corrupción en sus programas para el desarrollo.
- Los organismos financieros deben incrementar su asistencia con el fin
de fortalecer los programas nacionales de integridad para el combate contra
la corrupción. En particular, debe fortalecerse la transparencia
de los programas nacionales e internacionales de compras gubernamentales.
Los programas de gobernabilidad y de reforma del servicio civil deben focalizar
como elemento esencial la eliminación de la corrupción asì
como asegurar la neutralidad polìtica del propio servicio civil.
- Los organismos internacionales deben comprender que sus prácticas
internacionales de adquisiciones aun no son plenamente satisfactorias,
y que deberán desarrollar más ampliamente propuestas nuevas
e imaginativas para establecer programas de adquisiciones en asociación
con los gobiernos y el sector privado, incluyendo para ello la utilización
de acuerdos anti soborno y de integridad. Las empresas o instituciones
licitantes que paguen sobornos deberán ser incluidas en una lista
negra.
- Las organizaciones internacionales con responsabilidades específicas,
incluyendo la INTERPOL y la Organización Mundial de Aduanas (WCO), deberán
adoptar medidas mandatorias para fortalecer la cooperación internacional
para el cumplimiento de la ley.
- La regulación de operaciones de todos los centros bancarios
internacionales debe ser mejorada a fin de asegurar que los activos bajo
su control sean administrados de acuerdo a normas internacionales preestablecidas
y los activos obtenidos en forma ilícita sean identificados, congelados
y decomisados. Dicha regulación deberá incluir la exclusión
del sistema monetario internacional de los centros bancarios off-shore
que no logren cumplir con estos estándares. El secreto bancario
no debe constituir un escudo para delincuentes y menos ser un obstáculo
para el descubrimiento de casos de corrupción.
- La reforma y modernización de los sistemas de aduanas sigue
siendo una necesidad urgente en muchas partes del mundo, especialmente
en lo que atañe a transparencia e integridad. La asistencia para
este fin debe provenir de la comunidad de donantes y, particularmente,
a travès de la Organización Mundial de Aduanas (WCO), cuyos miembros
deberán implementar plenamente la declaración de Arusha de
1993 y la Declaración de Columbia de 1994 y cooperar para asegurar
que la transparencia e integridad presidan todas las transacciones del
comercio internacional.
- La Cámara de Comercio Internacional debe promover la más
amplia aceptación por parte de las empresas de códigos de
conducta y programas de cumplimiento obligatorio para combatir la extorsión
y el soborno a nivel nacional e internacional. Exhortamos a que la adopción
de dichos códigos de conducta y programas de cumplimiento obligatorio
sea considerada como un requisito para participar en licitaciones de grandes
proyectos.
- La Asociación Internacional de Fiscales y la Asociación Internacional
de Abogados, deberán desarrollar una legislación modelo cuya
aplicación haga menos complejo y más expeditivo el tratamiento
de casos de corrupción en los diversos sistemas legales existentes,
al mismo tiempo que sea compatible con las normas internacionales de respeto
a los derechos humanos.
- Los accionistas de todo el mundo deberán insistir en que las
compañías en las cuales invierten se adhieran a los objetivos
del movimiento de administración corporativa.
- Las diferentes asociaciones internacionales de contadores, auditores
y reguladores deberán desarrollar normas de contabilidad claras
y universales con amplio reconocimiento internacional. Es particularmente
importante, para la lucha contra la corrupción, que se registre
todas las transacciones financieras y que èstas no figuren "fuera
de libros" o en cuentas secretas.
- Las sociedades internacionales de profesionales deberán efectuar
un seguimiento más cercano de sus afiliados nacionales y utilizar
su influencia con el fin de asegurar que la normatividad nacional sea protegida,
fortalecida y extendida.
- Los organismos financieros internacionales y los organismos donantes
deberán cooperar con las organizaciones de la sociedad civil en
el desarrollo de Ìndices de costos de bienes y servicios, a nivel
mundial, a fin de identificar anomalìas creadas por la burocracia
y la corrupción.
- Las instituciones internacionales y regionales deberán efectuar
todos sus esfuerzos para difundir el contenido de la presente Declaración
y desarrollar programas en su apoyo.
Acciones en el nivel nacional y local
- Todos los gobiernos deben operar de manera transparente, rindiendo
cuenta de sus actos en todos sus niveles jerárquicos, y brindando
acceso al público a toda la información que sea posible. Los gobiernos
deben asegurar que las cuentas públicas estèn abiertas al escrutinio
público. El papel de la sociedad civil es crucial, sobre todo en los niveles
nacional y local, en los cuales su participación debe ser alentada
brindándosele libre acceso ante quienes toman decisiones y estableciendo
audiencias públicas en asuntos de importancia.
- La sociedad civil, asimismo, debe poner su casa en orden, propiciando
incluso que los Organismos No Gubernamentales (ONG's) sean reformados
por ellos mismos, asegurando la práctica de los mismos estándares
de transparencia y rendición de cuentas que reclaman a sus propios
gobiernos. Debe, asimismo, permanecer vigilante en defensa de aquellos
que son perseguidos por luchar contra la corrupción.
- Todos los gobiernos deben asegurar la independencia, integridad y despolitización
del sistema judicial como piedra angular del imperio de la ley pues de
ello depende todos los esfuerzos para combatir la corrupción.
- La Oficina del Defensor del Pueblo, a manera de puente entre el gobierno
y la población, puede efectuar una contribución decisiva
a la eliminación de la obstrucción y corrupción burocrática.
Por esta razón, aquellos países que actualmente no cuenten
con esta necesaria institución deberán examinar su adopción
como una oficina independiente designada por su Congreso elegido.
- Los gobiernos, conjuntamente con la sociedad civil y el sector privado,
deberán revisar periódicamente las rendiciones de cuentas
no sólo de todos los órganos del estado, sino de los organismos
constitucionales autónomos, asegurando que a nivel local èstos
constituyan una eficiente barrera contra la corrupción. La normatividad
existente sobre conflictos de intereses deberá merecer una especial
atención. A este respecto, la crucial Oficina de la Contraloría
(Auditoría General del Estado) deberá desempeñar un
importante papel, manteniendo y reforzando su independencia.
- Los gobiernos que aun no lo han hecho, deberán restringir al
mínimo las oportunidades económicas subsistentes para el
soborno y la corrupción, tales como son la existencia de monopolios,
licencias discrecionales, tasas onerosas asì como regulaciones y
licencias que impidan la actividad comercial.
- La reforma del servicio civil es esencial para crear un entorno favorable
a la lucha contra la corrupción. Todos los participantes en este
proceso deberán prestar especial atención a la necesidad
de remunerar con salarios adecuados a los servidores públicos.
- Especial atención debe prestarse al fortalecimiento de los sistemas
de administración financiera y a la transparencia del presupuesto
público, proceso en el cual la sociedad civil debe cumplir un importante
papel.
- De conformidad con sus Constituciones y normas internacionales sobre
derechos humanos, los países deberán mejorar al máximo
grado posible la eficacia de sus leyes sobre corrupción, incluyendo:
- la anulación del requisito de demostrar que todo funcionario
que recibió un obsequio ilícito realmente otorgó favores
a cambio;
- la introducción de un sistema de declaración de bienes
para personas que ostentan cargos públicos de confianza (y para
sus familias), con la exigencia de justificar incrementos desproporcionados
en relación con sus legítimas fuentes de ingreso;
- el establecimiento, a través de un organismo independiente,
de un sistema de seguimiento aleatorio y periódico sobre los bienes
y estilos de vida de los más importantes responsables por la toma
de decisiones en el sector público, sus familias y sus asociados;
- la promulgación de leyes que autoricen efectivamente el congelamiento,
embargo y confiscación de riqueza adquirida ilìcitamente
por funcionarios culpables de corrupción, donde quiera que sea y
cualquiera que sea el responsable;
- el otorgamiento adecuado de protección para testigos y sus familias,
así como para los informantes de actos corruptos;
- el establecimiento de un sistema de registro de obsequios recibidos
por parte de funcionarios públicos;
- el hecho de asegurar que funcionarios de todos los niveles no puedan
protegerse bajo sistemas de inmunidad, de modo que estèn sujetos
plenamente a las leyes contra la corrupción; y
- la prohibición para delincuentes sentenciados de ostentar cargos
políticos o puestos de confianza.
Las medidas precedentes están orientadas a hacer más efectivas
la prevención y la fiscalización de actos de corrupción.
- Los gobiernos deberán revisar sus procedimientos administrativos
de adquisiciones, a nivel nacional y local, en cooperación con el
sector privado y la sociedad civil, con miras a asegurar que èstas
sean justas, abiertas y competitivas, de manera de cautelar el dinero del
público y generar un adecuado entorno comercial para el sector privado.
- Las empresas o entidades que en su afán de ganar licitaciones
o contratos públicos sobornen a funcionarios, deberán ser
incluidas en una lista negra e impedidas de participar en negocios con
el estado por un período determinado. Esta sanción deberá
aplicarse despuès de una adecuada y justa investigación.
- Debido a que la corrupción es un importante obstáculo
en los procesos electorales y polìticos, deben implementarse medidas
adecuadas a fin de que las donaciones sea a polìticos individuales
o a partidos polìticos sean reguladas, registradas y públicitadas,
establecièndose lìmites en los gastos de las campañas
políticas, los cuales deben ser auditados estrictamente. El establecimiento
de programas sostenidos de educación cívica a este respecto
es esencial.
- Las asociaciones profesionales nacionales, especialmente aquellas de
abogados, contadores, mèdicos e ingenieros, deberán evaluar
la suficiencia y efectividad de sus códigos de conducta profesional
asì como las formas más adecuadas para disciplinar a aquellos
miembros de su orden que faciliten o permitan la corrupción.
- El papel de los medios de comunicación independientes es esencial
para la lucha contra la corrupción pero para que operen efectivamente
deben estar libres de hostigamiento y contar con leyes que garanticen la
libertad de información, tanto para los ciudadanos como para los
periodistas, así como con un sistema legal general que no pueda
usarse para silenciar legítimas expresiones de preocupación.
Instamos a los gobiernos, a los propios medios de comunicación y
a la sociedad civil a asegurar las condiciones que permitan a los medios
desempeñar este papel.
- Los editores de periódicos de todas partes del mundo deben reflexionar
acerca del importante papel que sus públicaciones pueden desempeñar
al brindar al público "una voz" para combatir la corrupción,
creando conciencia en el público sobre la existencia de mecanismos
para presentar quejas y denuncias de la manera más efectiva. Deben,
asimismo, considerar las formas como pueden ayudar a fomentar un clima
de opinión pública en lo que se refiere a la corrupción y
a los corruptos, en el cual, independientemente de lo ricos o poderosos
que éstos sean, puedan ser tratados con la sanción moral
y rechazo que merecen. Los propios medios de comunicación deben,
igualmente, abstenerse de aceptar prebendas o atenciones sociales inadecuadas.
- Todos los esfuerzos puestos en las reformas serán en vano a
menos que la cultura de la corrupción sea revertida. Por ello, los
gobiernos, las escuelas y las organizaciones religiosas, deberán
lanzar iniciativas educativas diseñadas para crear conciencia en
los jóvenes acerca del incalculable daño que produce la corrupción
y de los riesgos personales que corren de involucrarse en ella.
- Deberá introducirse Códigos de Conducta en muchas esferas
de la vida pública, (incluyendo el ejecutivo, los parlamentos, el
poder judicial y los ministerios del sector público), correspondiendo a
los gobiernos adoptar todas las medidas que sean necesarias para asegurar
la integridad y el comportamiento ètico de sus administraciones.
- Los gobiernos deberán impulsar el uso de encuestas independientes
para determinar el grado de satisfacción del público con
el desempeño de sus servicios e instituciones. Ello constituye una
herramienta útil para identificar áreas de problemas así
como para monitorear el progreso efectuado en el mejoramiento de los servicios
públicos, haciéndolos menos susceptibles a la corrupción.
- Por último, los gobiernos, la sociedad civil y el sector privado,
deben considerar el establecimiento anual del "día de lucha
contra la corrupción" o "día de rendición
de cuentas", medida que en varios países ha demostrado ser
un instrumento útil para la toma de conciencia sobre el tema. Este
concepto deberá ser impulsado por las Naciones Unidas, estableciendo
un dìa mundial de acción contra la corrupción.
Solicitamos a la Secretaría General de la Conferencia, para que
conjuntamente con la Secretarìa del Consejo Internacional Anticorrupción,
Transparencia Internacional (TI), realicen las acciones necesarias para
llamar la atención de los gobiernos y otras instituciones pertinentes
sobre estas recomendaciones y planteamientos, comprometiéndonos,
por nuestra parte, a hacer lo propio.
Esperando reunirnos nuevamente en Sudáfrica, en 1999, afirmamos
nuestra convicción sobre la utilidad práctica y el impacto
del intercambio periódico de experiencias y hechos exitosos en la
lucha contra la corrupción que ha tenido lugar en Lima esta semana
pues creemos que hemos efectuado un progreso significativo en orientar
el debate internacional sobre medidas prácticas de lucha contra
la corrupción. En Sudáfrica, en dos años más,
tendremos la oportunidad de evaluar el progreso alcanzado tanto en la lucha
contra la corrupción como en el progreso de las medidas establecidas
en las líneas precedentes.
Finalmente, expresamos nuestro sincero agradecimiento al Comit
Organizador, al pueblo del Perú, a su gobierno, su sector privado y su
sociedad civil, por la calurosa bienvenida, la generosidad de su hospitalidad,
el desarrollo de una agenda rica e importante, la promoción de la
participación de la sociedad civil en la lucha anticorrupción
y la visión de un nuevo milenio de ética e integridad.
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